2005/11/12

París juzgado por Teherán, o críe usted Jomeinis para esto

Lo siguiente es la traducción literal y completa de la crónica publicada el pasado día 7 en el diario digital iraní (progubernamental) TehranTimes:

París a sangre y fuego

por Hassan Hanizadeh

Los choques sangrientos entre la policía y jóvenes desposeídos residentes en los suburbios de París entraron en su undécimo día el domingo.

Los disturbios estallaron después de que dos jóvenes de origen africano, que se creían perseguidos por la policía, trataran de esconderse en una subestación eléctrica donde accidentalmente se electrocutaron, sufriendo una muerte atroz.

La policía trató de ocultar el incidente, pero los airados habitantes de los desposeídos suburbios parisinos, entre ellos Seine-Saint-Denis, atacaron lugares públicos y prendieron fuego a más de 1.200 vehículos de transporte público.

La dura reacción de la policía y las fuerzas de seguridad contra los pobres residentes suburbanos, que llevan años sufriendo por efecto del racismo, es otra indicación de cómo el gobierno francés discrimina y maltrata a sus ciudadanos negros.

Los ciudadanos franceses de origen africano, que tienen sus raíces en distintas partes del antiguo imperio colonial de Francia, llevan años sufriendo discriminación.

Jamás se les han prestado los servicios sanitarios, educativos y sociales adecuados, y la tasa de desempleo es elevada en sus comunidades debido a las políticas discriminatorias de los empleadores.

Una rápida comparación del nivel de vida de los negros y los blancos en Francia muestra que muchos blancos franceses son racistas y siguen considerando a sus conciudadanos negros como esclavos.

Los negros de las torres de pisos de las afueras de París siempre han intentado mejorar sus condiciones de vida. Pero desgraciadamente siempre se han tropezado con numerosos obstáculos para encontrar vivienda y empleo en París, porque el gobierno francés los considera ciudadanos de segunda clase.

Francia pretende ser la cuna mundial de la democracia, pero eso no impide que al mismo tiempo tolere la discriminación contra los franceses negros en el empleo, y ésa es la razón de que normalmente estas personas sólo encuentren trabajos mal pagados.

Por otra parte, la represión de las manifestaciones recientes en los suburbios de París, el uso de helicópteros militares contra los manifestantes, y finalmente la detención y malos tratos que han sufrido unos 250 jóvenes negros, revelan el carácter racista del gobierno francés.

El silencio de las organizaciones internacionales y de los que se proclaman abanderados de los derechos humanos indica que los derechos humanos no son más que un instrumento al servicio del gobierno neocolonialista de Jacques Chirac, y que [sic] los Estados Unidos y otros países occidentales emplean exactamente los mismos medios contra países del Tercer Mundo.

Aunque hay suburbios negros repartidos por toda Francia, el gobierno francés sin duda se aprovechará de las organizaciones internacionales y adoptará más medidas inhumanas contra la comunidad negra.

Según noticias sin confirmar, el gobierno francés está decidido a retirar la ciudadanía francesa de algunos de estos africanos y deportarlos a sus países de origen. Ni que decir tiene que poner en práctica semejante decisión sería infligir un grave perjuicio a la economía francesa, porque los negros son la mano de obra más barata con que cuenta el país, y en consecuencia su expulsión conduciría a una recesión económica.

Además, dado que estos pobres negros franceses son principalmente musulmanes, la República Islámica del Irán y otros países musulmanes deberían cumplir con sus deberes religiosos y humanitarios y formar un comité que investigue la situación de estos musulmanes.

Ese comité debería investigar con diligencia tanto la muerte de los dos jóvenes negros en Francia como las condiciones de vida de los musulmanes en Francia, y elaborar un informe para su presentación ante la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) y el Comité Islámico de Derechos Humanos.

Si el gobierno francés rechaza la propuesta de los países islámicos, debería ser boicoteado por todos los estados musulmanes para obligarle a moderar su conducta hacia los musulmanes franceses.

Francia está en una situación tan crítica que la expansión de las manifestaciones podría incluso desembocar en el colapso de Francia y su división en sectores musulmanes y cristianos.

Vale la pena añadir esta cita de un comunicado de la Asociación Iraní de Periodistas Musulmanes que reproduce el blog Politique Arabe de la France:

Suponemos que el gobierno francés ha llevado a cabo las recientes acciones discriminatorias y contrarias a los derechos humanos bajo la influencia del lobby sionista de Francia para limitar las libertades sociales e individuales de los musulmanes residentes en el país, lo cual es absolutamente inaceptable por parte de un país que se dice democrático (...). La Asociación de Periodistas Musulmanes desea manifestar su protesta por la represión organizada de los musulmanes pobres residentes en los suburbios de París, que desde hace muchos años viven como ciudadanos de segunda clase y privados de derechos sociales y políticos.
Por consiguiente, la Asociación de Periodistas Musulmanes, en su condición de organización no gubernamental, se propone establecer una comisión informativa que estudie la situación de los musulmanes negros en Francia, y espera que el gobierno francés coopere concediéndoles visados.

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