2007/12/04

Un glorioso soplamocos

Pues ya lo han visto ustedes, no ha ido nadie. Con las siglas de todos los partidos y partidillos, sindicatos y patronal, con las de todos los que nos mandan, manejan y manipulan, no ha habido ni media entrada en la Puerta de Alcalá, para un acto irrisorio que ha durado cinco minutos y ha consistido en leer lo que el otro día firmaron en el Congreso y rubricarlo con una cosa de trompetas que a este cerdo le ha parecido algo así como Mahler (¿en honor a Alfonso Guerra?).

Tan visto y no visto que a la prensa ni le ha dado tiempo de olfatear. Menos mal que tenían ya previamente pergeñada la lista de los notables que habían anunciado su asistencia, y hace un cuarto de hora se leían sabrosos despachos donde el futuro ("también asistirá") coexistía alegremente con el pretérito perfecto ("ha estado presente"). Cosas del cortipegui, o del pisaborra.

Mira, Mariano, qué ocasión tan buena, la enésima que pierdes en las últimas semanas, de estar con la gente corriente y decente, ésa que esperas que te vote ¡en Madrid! ¡En este Madrid que acaba de daros semejante glorioso, merecido, justísimo soplamocos!

Arreando, jefes de campaña, que hay que entender qué ha pasado hoy. ¿Si será que los madrileños estamos con la Eta?
.

Etiquetas: