2008/12/31

Buenos días, feliz año


Nada, no lo podemos evitar: nos pone de los nervios que cada vez sea más corriente, sobre todo si ha habido una mala noticia, oír esta idiotez: “Buenos días”. “Buenos..., por decir algo”.

Para interpretar que “Buenos días” quiere decir “¡Qué buen día estamos pasando!” hace falta no sólo haber olvidado el afectuoso sentido de la expresión (¿qué significa desear buenos días sino desear lo mejor?); hace falta además atribuir al otro algo tan horroroso como sería saludarnos alardeando de lo bien que a él le va.

En fin, nos queda este menos equívoco “Feliz año”, que no es otra cosa que un “Buenos días para el año entero”. O, como dice la canción:

Que me sirvan de una vez pa todo el año,
Que me quiero seriamente emborrachar.

También tiene su glosa que entre nosotros la fiesta se llame “de fin de año”, y no de principio: ¡como si sólo se celebrara el haber llegado hasta otro 31 de diciembre!

La realidad no responde a ese nombre. Por muy negro que nos lo pinten, celebramos un principio, cierto borrón y cuenta nueva, como debe ser.

Claro que hay que contar con, y entender y disculpar, la timidez políticamente correcta que nos cohibe a la hora de reconocer que sí creemos en algo, esperamos en algo, confiamos en algo. Pero esa esperanza no falta en el corazón de nadie. El que se dice creyente simplemente piensa que Alguien la ha puesto ahí.

Amigos que pasáis por este blog, gracias por vuestra atención, que ha sido un poquito de vuestro tiempo, que ha sido un poquito de vuestra vida. A ver si en el 2009 podemos merecerla más.

Entretanto, que la celebración común nos emborrache seriamente de alegría pa todo el año.
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1 Comments:

At 8:26 p. m., Blogger Chess said...

A decir verdad, el día uno de enero nunca se puede considerar como "un buen día".

Algunas cabezas están a punto de explotar. :)

Feliz entrada de año, Martinito.

 

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