¡Gracias, Alhamedi!

Alhamedi, The Religious Policeman, dejó de escribir en su blog hace un par de meses para escribir un libro. Pero el blog sigue ahí, más de dos años de fino humor e inteligencia aplicados a que el mundo exterior conozca algo tan desdichado y obtuso como es la vida en Arabia Saudita. Un auténtico tesoro.
Nuestra gratitud blogosférica es especialmente mayor por el delicado tributo que Alhamedi dedicó a nuestra especie en el pasado mes de abril (con el retrato adjunto), y que viniendo de un musulmán nos ha hecho muy felices. Helo aquí:
Problema 2 [sobre normas alimentarias]. Dios no hizo nada inútil. Entonces, si no lo podemos comer, ¿para qué sirve el Cerdo?
No se puede cabalgar en él.
No ladra ahuyentando a los ladrones.
No caza ratones.
Pesa mucho para subírtelo al regazo y achucharle.
No le puedes esquilar ni abrigarte con su piel.
Se podría intentar echar a unos cuantos a correr por un circuito, pero ¿qué perseguirían? ¿Y a quién (aparte de los ingleses con su afición a los juegos que duran todo el día) le interesaría una carrera que durase tres horas y acabase con el triunfo de alguien llamado "Gordinflo", o "Torreznillo", o "Choriveloz"?
Así que, ¿qué sentido tiene el cerdo, si no es para comer? ¿Será posible que al final los cristianos hayan descubierto alguna verdad divina?
No soy yo quién para dilucidarlo, y nos han dicho que están prohibidos y que no tienen ninguna utilidad en la tierra de Dios. Pero puesto que son tan lindos, ¿no deberíamos quizá besarles pese a todo?
Alhamedi... ¡muá!
Etiquetas: Arabia, el cerdo, la blogosfera
1 Comments:
Alá, el Misericordioso,
creó los cerdos también:
De padre tan amoroso
no ha de esperarse desdén
por sus propias creaciones...
(Y si en algunas naciones
los miran con malos ojos...
yo, cochinos o lechones,
me muero por sus despojos.)
Un cariñoso saludo
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